Gallinas y Pollos

Una vida llena de sufrimiento

Poniendo más de 250 huevos por año cada uno, los cuerpos de las gallinas ponedoras se enferman seriamente.  Sufren de “síndrome del hígado graso” cuando sus células del hígado, que trabajan en horas extras para producir la grasa y la proteína para las yemas de huevo, acumulan exceso de grasa.

También sufren de lo que llama la industria ‘ fatiga de la jaula, ‘ y muchos animales mueren cuando sus cuerpos son demasiado débiles para poner un huevo.

Osteoporosis es otra dolencia común que aflige las gallinas ponedoras, dado que sus cuerpos pierden más calcio para formar cáscaras de huevo del que pueden asimilar de sus dietas. Algunas gallinas utilizan una cantidad de calcio para la producción anual de huevos que es mayor que el peso de su esqueleto entero.  La falta de calcio contribuye al quiebre de huesos, a la parálisis, y a la muerte.

Después de un año en la producción del huevo, las aves se clasifican como ‘ gallinas gastadas’ y se envían a la matanza. Sus huesos frágiles, y descalcificados se rompen a menudo durante el viaje al matadero. Terminan generalmente como ingredientes de sopas, empanadas, o de productos de carne, de calidad inferior, en los cuales los cuerpos se pueden destrozar para ocultar a los consumidores las contusiones.

En algunos casos, especialmente si el coste de gallinas del reemplazo es alto, las gallinas ponedoras pueden ser forzadas a hacer la muda de plumas para ampliar su capacidad de postura. Este proceso implica hacer pasar hambre de las gallinas durante 18 días, manteniéndolas en la oscuridad, y negándoles el agua para estimular sus cuerpos para que completen otro ciclo de postura. Comúnmente, entre 5 y el 10% de aves muere durante la muda, y las que sobreviven pueda perder más el de 25% de su peso corporal.

Las vidas esclavas, las vidas que se apagan.

En todo el mundo hay aproximadamente 300 millones de gallinas ponedoras confinados en baterías de jaulas pequeñas del alambre, apiladas en gradas y alineadas en filas dentro de almacenes enormes.

Según los propios datos ofrecidos por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, cada año son asesinadas solo en España 51 millones de gallinas de la industria del huevo, y de la industria cárnica.

Debido a las condiciones de hacinamiento y a la privación del desarrollo de sus instintos naturales, las gallinas y pollos de las granjas suelen enfermar ante la bajada de defensas propia de las condiciones de la explotación en si.

Aproximadamente el 10% de las gallinas mueren por hambre y deshidratación. Las gallinas son territoriales y tienden a picotearse entre ellas para marcar su territorio, para lo cual los granjeros cuando aun son pollitos de pocos días de vida les cortan el pico con una máquina. Muchas de ellas mueren después de este doloroso procedimiento debido a que a causa del dolor no son capaces de comer, entre otras razones. Aun así, con el pico cortado, se crean heridas y debido al estress que sufren pueden incluso llegar al canibalismo.

Las otras víctimas del consumo de huevos.

Los huevos que se comercializan, son huevos no fecundados, es decir, la ovulación de las gallinas (su menstruación), pero evidentemente para mantener la producción de huevos, otros tienen que ser fecundados para seguir criando gallinas que pongan esos huevos. De esos huevos fecundados nacerá un pollito macho o hembra. Los sexadores se encargan de determinar el sexo del pollito, escogiendo a las hembras para poner huevos y descartando a los machos. Los machos no les son de utilidad porque no ponen huevos y no sirven para engordarlos y asesinarlos, así que son tirados a contenedores estando vivos, para morir asfixiados, aplastados o de hambre, o arrojados vivos a una trituradora. En los contenedores pueden morir asfixiados y aplastados.

Por cada gallina confinada en una jaula hay un pollito macho que fue asesinado en el criadero.

Otro método muy común de deshacerse de pollitos machos indeseados, es moliéndolos vivos. Es decir los pollitos completamente conscientes son molidos parcialmente y lentamente en una brutal agonía que acaba con una muerte lenta y dolorosa.

El consumo de huevos conlleva la muerte de las gallinas que han puesto dichos huevos. Cada año sólamente en España más de 100 millones de gallinas son asesinadas en mataderos tras ser explotadas, así como la muerte de los pollitos machos.

Muerte

Al igual que los pollos broilers y otras aves, las gallinas antes de ser asesinadas, son “aturdidas” con una descarga eléctrica, y a pesar de la creencia popular de que este método hace que no sientan dolor, en realidad solo paraliza sus músculos y les provoca fuertes taquicardias, todo ello estando plenamente conscientes, con el único objetivo de aumentar el flujo sanguíneo y acelerar el proceso de desangrado, ahorrando costes al matadero. Para realizar este aturdimiento, previamente se las cuelga de las piernas y posteriormente se sumerge la cabeza de las gallinas en un depósito de agua electrificado.

En libertad

Gallinas en libertad, recuperadas de la explotación por sus huevos.

Basándonos en nuestra propia experiencia, sabemos que las gallinas son animales muy sociables, con estrechos lazos de amistad entre ellas, escogen sus amistades formando grupos, les gusta dormir en zonas altas (como árboles) o palos especialmente acondicionados para ellas. A pesar de haber sufrido la explotación durante años no pierden sus instintos, el primer día después de su liberación ya buscan el nido para poner sus huevos, escarban en la tierra para buscar alimentos, se dan baños de tierra y pasan la tarde tumbadas al sol. Son solidarias entre ellas, se acompañan en momentos difíciles (como cuando alguna está enferma) y no puede subir a dormir en alto, su compañera la acompaña en el suelo durante toda la noche. Ante los peligros se avisan entre ellas (cualquier sonido extraño, la presencia de otros animales, etc…)

Cada una tiene su personalidad, algunas son mas cautas y temerosas, otras son extrovertidas, y se hacen rápidamente a su nuevo hogar, a otros animales (como perros, etc..)

Gallinas

Pollos

Cría extensiva

Matadero de pollos

Sexado de los pollos y muerte de los machos

Transporte de pollos

Hazte vegano: Los animales no somos comida. Todos los productos de origen animal suponen sufrimiento y muerte, la carne, el pescado, la leche, los huevos, la miel y sus derivados.

Fuentes:

1, 2, 3, 4, 5 http://www.granjasdeesclavos.com/gallinas/explotacion

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